• Buenos días queridos consocios de AECE.

    Permitidme que os haga llegar en estas fechas unas reflexiones de cara al nuevo ejercicio 2024.

    En primer lugar, desear que hayáis pasado unas felices fiestas navideñas, y que todos vuestros seres queridos gocen de buena salud, al igual que vosotros.

    Una vez más , tenemos ante nosotros un ejercicio apasionante, a la par que incierto; lo primero, porque a pesar de todos los vaticinios, seguimos con una alta tasas de actividad, que nos está permitiendo sortear cuantos problemas van surgiendo en la geopolítica mundial, con guerras cercanas a nuestro espacio físico, y con tasas de tipos de interés como hacía más de una década no afrontábamos; lo segundo, porque a las razones expuestas (guerras, intereses bancarios, etc.), se une la incertidumbre en la política española, con desajustes territoriales y jurídicos, una crispación fuera de lo habitual en las democracias de nuestro entorno, y sobre todo, un desapego social, a todo lo que significa la palabra emprendedor o empresario, sustentado por los dirigentes gubernamentales del estado.

    Y en este tema me quiero centrar, para no herir susceptibilidades o provocar equívocos, si no empleo una redacción “políticamente correcta”.

    La economía, es sensible a cualquier noticia negativa o simplemente incierta, y estas provocan inestabilidad, justo lo contrario que es preciso para tener un crecimiento sostenido y sano; podríamos decir que las claves para progresar un país son:

    – Mercado (lo más amplio posible)
    – Seguridad jurídica (Reglamentación común que posibilite el crecimiento)
    – Estabilidad política
    – Equilibrio de poderes (incluidos los económicos)

    Como podemos observar, no somos precisamente un ejemplo como sociedad (España), en ninguno de estos cuatro aspectos.

    Tenemos un mercado hacia el exterior poco competitivo, e interiormente, con competencias legislativas entre las diferentes comunidades autónomas, que impiden un desarrollo sostenido y eficaz.

    Las diferentes reglamentaciones partidistas locales o regionales, crean una inseguridad jurídica que aleja la inversión a medio o largo plazo.

    La falta de mayorías políticas, hacen que los gobiernos tengan demasiados problemas para conseguir mayorías, y dediquen mucho esfuerzo y dinero para buscar acuerdos al margen en muchos casos del interés general.

    Los poderes económicos, están claramente desviados por la presión sindical, con un desprecio hacia los criterios empresariales, en comparación con los países de nuestro entorno.

    Ante esto, la pregunta es: ¿Qué podemos hacer? Pues cuando lo tiempos no son favorables, hay que seguir el rumbo, uniéndonos cada vez más, y luchar para que vuelvan los mejores momentos; y aquí juegan un papel fundamental las asociaciones empresariales, como la nuestra (AECE).

    Desde el comienzo, tratamos de dar certidumbre a las dudas que nos asaltan en nuestra tarea diaria, tanto en consultas sobre reglamentaciones, como en los momentos que ha sido necesario, aportar luz ante las normativas que van surgiendo; también, y esta es una vocación irrenunciable, la tarea de influir en las normas futuras de nuestro sector, tanto en aspectos formativos como en legislaciones.

    La Alianza Eleva de la que formamos parte, es uno de los mejores logros, uniendo la fuerza de los sectores de la “elevación” (grúas, plataformas, maquinaria de O.P., grúas torre y carretillas) para tener más representatividad ante organismos económicos y las administraciones.

    Queda mucho por hacer y para ello es imprescindible, tener la mayor representatividad posible, tanto en la distribución, como en la fabricación e importación de los productos centrales de nuestro objeto social, así como de los proveedores, imprescindibles también para alcanzar fuerza y volumen máximo.

    Una vez más apelo al sentido corporativo, para que, en la medida de los posible, cada uno de vosotros, traiga a la asociación nuevos miembros, que fortalezcan y enriquezcan nuestros proyectos.

    Nada más, deseándoos que el próximo año, os traiga muchos beneficios tanto empresariales como en la salud, recibid un fuerte abrazo.

    Luis Sancha.

    Presidente AECE

    Pueden descargar la carta en formato pdf aquí.

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